Sweet Escape: Ser o no ser… un cactus?

6/03/2015

Antes que nada les aclaro que voy a descargarme, sin filtros, sin excusas, sólo pensamientos volátiles que, o me carcomen por dentro o me hacen explotar.

Empecemos por el hecho de que siempre que me encuentro en una situación agradable o cómoda, algo malo pasa, ¿sí?

No sé ustedes, pero estoy cansada esto de que se vuelva una costumbre. A fin de cuentas, tengo que ser un cactus: cero emociones, cero compromisos, cero confianza, millones de espinas.



Luego de muchos años me di cuenta de que tengo cierto problema al relacionarme con las personas en general. No soy perfecta, ¿okay? Soy histérica, caprichosa, celosa… y lo peor de todo es que me importan ciertas cosas. Mucho.
Micropavadas que el mundo pasa por desapercibidas, pero que para personas como yo, las descolocan por completo, sacándolas de su zona de confort con una patada voladora a la luna. Es una obsesión que puede rayar lo obsesivo compulsivo, y que estoy tratando de mejorar, pero aún con diecinueve años en este mundo sigo sin poder controlar.

Sería mucho más fácil si todo me importara una mierda, ¿pero qué creen? Es imposible. Me emociono por poesía sobre un beso con sabor a licor, por escuchar la risa de mis primos, por disfrutar del sol en pleno invierno, soy así y las cosas me afectan, me alegran, me hacen reír, enojar, llorar, me hacen sentir.

Y creo que eso es lo hermoso del ser humano, poder experimentar cosas que nos cambien por completo, poder enamorarnos y hacer amistades. Poder vivir.

Sólo que a veces… me gustaría… no sentir tanto. Ser un poquito gris, un poquito con espinas… a veces hay que tener amor propio y saber cuándo decir: basta.

Basta de personas que te caguen la vida cuando menos te lo esperás.
Basta de esas vendedoras de ropa que te mienten en la cara… “pero si te queda divino!” Sí, divino el culo de tu abuela.
Basta de esos comentarios negativos que te arruinan el día.
Basta de confiar ciegamente en personas que no ponen las manos en el fuego por vos.

Si te dicen exagerado, caprichoso, idiota, deciles que tenés sentimientos. Porque está bien mandar a la mierda a las personas de vez en cuando. Está bien decir “esto me duele, no lo soporto más”.

Yo me pregunto, ¿Es que siempre voy a tener que ser una persona fría? ¿Voy a tener que poner mis muros arriba constantemente? ¿Cuándo voy a poder quedarme tranquila, darme la vuelta luego de saludar a alguien y no sentir un puñal?

En los últimos días, ciertas actitudes me demostraron que necesito ser más "egoísta" y quereme un poquito. 
Ya estoy harta de quedar siempre como una loca a la cual todo le afecta. 
Así que a partir de ahora voy a enfocarme en mi familia y mi carrera, siendo feliz de a poquito y rogando que, con el tiempo, todo mejore.

Lo único que me queda es esperar...Y es que a veces uno no se da cuenta de los pequeños detalles, pero están ahí. Esperando que los veamos y reaccionemos.

Por eso les dejo algo con lo cual me conecté en millones de formas diferentes: “Un mal día lo tiene cualquiera…” Escrito por mi hermosa Betacoqueta la cual me entiende sin siquiera conocerme.

Quizás esto no tenga sentido para muchos, ni siquiera yo se lo que se me pasa por la cabeza, pero tenía que dejarlo salir…

¡Buena vida Fireflies! Sepan amarse de vez en cuando.

Lu

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